EL Dilema de Berlín
- Luis Palacios

- 1 mar 2024
- 2 Min. de lectura
"(...) y esa era mi encrucijada, elegir entre las dos cosas que mueven el mundo: el dinero o el amor"
-Frase extraída de la serie de Netflix: Berlin (2024)
Nos pongamos a pensar brevemente en un robo "perfecto" y tú estas dentro de el, lo has planificado junto con un grupo selecto de personas para el acto. Al final de la ardua planificación, ejecutan el robo y sale de maravilla, es más, cuando se reparten el botín te toca a ti una cantidad similar o superior a los 44 millones de euros, es bastante ¿verdad?
Bueno ahora toca decidir qué hacer con el dinero, posiblemente ya estés maquinando que cosas lujosas podrías comprar con tal cantidad de dinero. En mi caso pensé en autos potentes y de lujo, poder conducirlos en las carreteras y pistas más afamadas de Europa. Disfrutar al máximo, solo yo, el auto y la pista, espero que tú también sepas en que gastarías ese dinero.
Pero, volviendo a la serie que te mencionaba al principio, existen ciertos contratiempos que ponen, en varios momentos de la serie, en riesgo toda la misión. Que contratiempos te estarás preguntando, pues en todos los casos se llaman enamoramientos. En la serie se ve cómo cada uno de los integrantes llega por poco a echar todo a la borda por el simple hecho de estar enamorados.
Si lo vemos netamente desde el punto de vista racional, esto último no es nada racional. ¿Dejar de lado 44 millones de euros por momentos de intimidad y extremo sentimiento? Al cerebro, órgano diseñado para lo certero, y al pre frontal, área cerebral diseñada para tomar decisiones racionales, no les agrada nada ese plan.
Sin embargo, déjame decirte que a la larga puede tener su propia lógica. Te explico volviendo a nuestro hipotético caso. Tenemos todas esa cosas materiales que alguna vez quisimos poseer, hemos viajado, hemos comido los manjares mas deliciosos del mundo, pero aún así y siéndote sincero, en algún momento siento que al final del día, me sentaría en una banca con mi café en la mano y me pondría a llorar, a sentir un vacío inimaginable.
Y es que, sí, tuve todos esos lujos, pero no con quién compartir esos momentos, no con quién experimentar experiencias únicas, y llegaría el día en que todo eso material simplemente ya no me daría ese éxtasis que al principio provocaba, así es, me sentiría y estaría solo.
Nosotros somos seres sociales, seres que han evolucionado gracias a la cooperación entre personas para lograr sociedad más grandes y complejas. Incluso, existe la teoría que hemos creado el enamoramiento para en una primera instancia concretar una relación monogámica estable y así cuidar a ese hijo/a y perpetuar la especie.
Y hoy día sabemos que un gran factor protector es el de tener una red de apoyo sólida, que te apoye en la creación y conclusión de proyectos para darle sentido a tu vida. Entonces, volviendo atrás, si me preguntaría entre dejar de lado 44 millones de euros y comenzar una aventura de amor con alguien que sé que me apoyará y yo también, pues elegiría sin pensarlo dos veces la segunda opción.
Por qué el dinero nos permite sobrevivir en este mundo pero el amor nos permite vivirlo al máximo



Comentarios